miércoles, 12 de enero de 2011

Amiga, que tu nombre no sé si puedo decirlo...

Amiga, que tu nombre no sé si puedo decir…

Estoy escuchando esta música que tú me regalas, y casi... casi sin darme cuenta, me veo paseando por el camino del cementerio de mi pueblo: jalonado de chopos, robles, y hayas; de esos aromas a ocre, humedad, y frutos del bosque tan otoñales; de esos ruidos sibilantes y veloces entre la hojarasca que alfombra el camino, y las sombras de los árboles; de ese viento que se detiene, dejando de hacer sonar las hojas secas, que bien  por timidez o miedo a volar, siguen en las ramas. Si me detengo, al fondo, en el ribazo, puedo escuchar el soniquete del agua del arroyo descendiendo hacia el río; mientras mis manos palpan el mullido musgo de las piedras del cercado.
Mientras suena: “Country”, Keith Jarrett & Jan Garberek

Juancar
Dedicado a Ti, que sabes quien eres.

4 comentarios:

  1. ME CORRIO UN POCO DE ESCALOFRIO, PUES NO ES UN LUGAR QUE YO ELEGIRIA PARA PENSAR..

    ResponderEliminar
  2. No te preocupes, pues estos lugares son más bien lugares de reposo y de paso; como me dijo una vez un sabio: "No tengas miedo a los muertos, pues estos ya no te pueden hacer nada... Teme más a los vivos".

    ResponderEliminar
  3. ES CIERTO ESO AMIGO, PERO TU NO ESTUVISTE EN MI PELLEJO CUANDO DE UNA TUMBA ECHA AÑICOS SE PODIA VER UNA MANO CADAVERICA Y UN GATO SALIA DE UN CAJON CAIDO...UFF FLOR DE SUSTO ME LLEVE...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso sí que da miedo... menuda historia que yo plasmaría.

      Eliminar