miércoles, 26 de septiembre de 2012

Queridos Reyes Magos de Oriente


Queridos Reyes Magos de Oriente:

Mi nombre no os lo diré... ¿por qué? porque de sobra sabéis quién soy, ya que siempre os sobraba un regalo al acabar el día,... uno, con mi nombre; aún así no me buscasteis, os limitasteis simplemente a dejar pasar el tiempo.
Hoy, con el tiempo pasado, vuelvo a escribiros con la misma ilusión que se tiene cuando uno es niño; y os escribo porque quiero pediros un último regalo, no, no quiero aquellos ya dormidos y olvidados en el tiempo. Quiero que me regaléis mi niñez perdida. Quiero vivirla aunque sea ahora; tan lejos de hospitales infantiles, tan lejos de guerras sin sentido, y tan lejos de desastres... Quiero vivir mi infancia, sólo mi infancia, y disfrutar de las caricias de mi madre, y del cariño de los que me quieren.

Esta vez no se Os olvide mi regalo.

Un niño, que no lo fue.

PD.- Tendré todo preparado para recibiros: leche, miel, dátiles, y pastas... para vosotros; tendré también: follaje y agua para los camellos.

Yo, un niño.