Pueblo mío que estás en...
Hay una canción que José Feliciano cantaba en los años 70, titulada: “Qué será”:
"...Pueblo mío que estás en la colina.
Tendido como un viejo que se muere.
La pena, el abandono son tu triste compañía.
Pueblo mío, te dejo sin alegría.
Mis amigos se fueron casi todos,
Y los otros partirán después que yo,
Lo siento, por que amaba,
Su agradable compañía,
Mas es mi vida, me tengo que marchar.
pueblo mío me llevo tu memoria,
que fue la fuente del amor primero,
pueblo mío te lo prometo,
pero cómo y cuándo no lo sé.
Mas sé tan sólo que regresaré".
Esta canción refleja fehacientemente lo que está sucediendo en Ciñera, mi pueblo, en estos momentos; bueno en realidad en toda una comarca minera de León. Y como la misma canción dice: son pueblos de montaña que están tendidos en ellas, y ahora lan-guidecen postrados en su lenta y prolongada muerte; una muerte tan anunciada, que al final se hacía esperar... pues lo peor de la muerte, no es la muerte en sí misma, es la incertidumbre del momento final.
La fecha oficial del óbito ha sido el día 01 de Enero de 2011. Aunque su muerte comenzó cuando se decidió sustituir el carbón, con la excusa de que generaba mucho co2, así pues, todo el mundo comenzó a demonizar el carbón, y a los mineros, como si no hubiéramos sufrido bastante desprecio ya por la sociedad.
Aunque la gente, de frágil memoria por naturaleza, no queramos reconocer que los grandes logros en la lucha por los derechos laborales y sociales del obrero, siempre comenzaron en el fondo de las minas, pero ¡Allá ellos! Tampoco reconocerán que gracias al carbón, en ciudades como Madrid, quitaron el frío durante (6)décadas, pero ¡Allá ellos!, mas por una vez dejemos de ser unos cínicos e hipócritas, y pensemos que acabamos de defenestrar a todos los habitantes útiles de esta montaña central de León, dejándonos la tierra yerma de trabajo. Como ya sabemos que las desgracias nunca vienen solas, a nosotros nos llega acompañada por el cierre de la central térmica de La Robla; con el cierre de las gasolineras debido a la apertura de la AP-66, y la falta de tráfico por nuestra N-630; con el abandono del tráfico ferroviario, y eso que el AVE pasará por las entrañas de nuestra tierra.
Epitafio:
Adiós a ciento diez años de minería y de tradición minera. Adiós ancestros, que en la tierra yacéis después de una vida de trabajo bajo ella.
que va ser amigo...solo quedan los recuerdos..!!
ResponderEliminarYa lo sé, 110 años desde el primer minero de mi familia -que haya constancia- es lo que nos queda, y toda una forma de vida.
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