jueves, 17 de febrero de 2011

te contaré un sueño

TE CONTARÉ ...


Te contaré... Ese día había sido muy duro para Alberto, así que al llegar la noche y tras una frugal cena, él decidió acostarse pronto; puesto que al día siguiente debería madrugar más de lo corriente. Subió a su habitación con paso lento, y cansinamente abrió la puerta, dio un paso dentro de ella, y ni se inmutó al cerrarla tras de si..., solo veía la cama. Se desnudó presto, dejando la ropa al revoltijo en el mismo lugar donde se la quitó. Abrió la cama descubriendo un interior de blancos lienzos, y penetró en ella con la rapidez que le dejaba su cansancio; apagó la luz y cerro sus ojos. Los primeros pensamientos que le vinieron a la mente, fueron aquellas imágenes de la mujer que estaba a su lado en el trabajo; recordaba su perfume y su silueta sensual al desplazarse por el despacho. Aun dormido, notó un cosquilleo al recordar como sus cuerpos se juntaban con una sensualidad inusitada al hacerse alguna consulta laboral... Empezó a fantasear que en ese momento de acercamiento, él descaradamente la besaba... y ya no pudo seguir, pues quedó quedo y dormido.
... Así me lo contó él.

Celada Octubre 1995

4 comentarios:

  1. Tu amigo nos ha dejado con la miel en los labios..... Pero a mi lo que me viene a la mente leyendo este relato es la cantidad de cosas que se nos pueden pasar por la cabeza cuando nos metemos en la cama con nosotros mismos. Un abrazo

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    1. Gracias por tu comentario... es lo que tienen esos primeros momentos hasta que el sueño nos gana la partida.

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  2. EN LOS SUEÑOS VOLAMOS HACIA TANTOS LADOS, RECORREMOS TANTOS ROSTROS Y ANHELAMOS TANTAS COSAS, QUE ASI COMO EL RECUERDO DE UN PERFUME DISPARO TAMAÑO SUEÑO ASI LE SUELE PASAR AL RESTO DE LOS MORTALES, ME INCLUYO...

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    1. Son tantos deseos com tú dices, que al final, la propia ansiedad nos duerme.

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